Copenhague, 26 de febrero de 2026 – La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, anunció hoy la convocatoria de elecciones parlamentarias para el próximo 24 de marzo. Esta decisión adelanta los comicios, ofreciendo a los ciudadanos la oportunidad de votar tras un período de tensiones con Washington por la cuestión de Groenlandia.
Los votantes daneses elegirán a los 179 miembros del Folketing, el parlamento nacional. De estos, 175 escaños corresponden a representantes de circunscripciones danesas, mientras que los cuatro restantes están reservados para legisladores de los dos territorios autónomos del Reino de Dinamarca: Groenlandia y las Islas Feroe.
“Ahora depende de ustedes, los votantes, decidir el rumbo que tomará Dinamarca en los próximos cuatro años. Y espero con interés ese momento”, declaró Frederiksen ante los parlamentarios al anunciar la elección.
Si bien las elecciones generales en Dinamarca deben celebrarse al menos cada cuatro años, la primera ministra tiene la facultad de convocarlas en cualquier momento. Los últimos comicios, celebrados en noviembre de 2022, dieron como resultado una coalición tripartita que trascendió las divisiones ideológicas tradicionales.
Frederiksen, líder del Partido Socialdemócrata de centro-izquierda, ha gobernado el país desde mediados de 2019. Actualmente, su gobierno se apoya en el Partido Liberal, cuyo líder, Troels Lund Poulsen, es el actual Ministro de Defensa, y en el Partido Moderado, liderado por el Ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, quien previamente ocupó el cargo de primer ministro.
Uno de los principales desafíos que ha enfrentado el gobierno de Frederiksen en el último año ha sido la gestión de la insistencia del presidente estadounidense, Donald Trump, en adquirir Groenlandia. Esta situación culminó con la amenaza, el mes pasado, de imponer nuevos aranceles a Copenhague y a otros países de la Unión Europea.
Trump justificó su interés en la isla del Atlántico Norte por razones de seguridad nacional, argumentando que Rusia y China representan una seria amenaza para Groenlandia y la región ártica, lo que generó preocupación en la Casa Blanca.
La disputa se resolvió tras el anuncio de un acuerdo marco para reforzar la seguridad en el Ártico, alcanzado durante las conversaciones entre Trump y el jefe de la OTAN, Mark Rutte, al margen del Foro Económico Mundial en Davos. Posteriormente, funcionarios estadounidenses, daneses y groenlandeses iniciaron conversaciones técnicas para implementar el acuerdo. Frederiksen y otros altos funcionarios daneses han reiterado en numerosas ocasiones que la soberanía del país es innegociable.
Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich a principios de febrero, Frederiksen expresó su escepticismo sobre el fin de la crisis, señalando que cree que Washington aún mantiene el deseo de anexar Groenlandia.
Fuentes adicionales • AP
