Se ha eliminado la obligatoriedad de la revisión médica de aptitud para obtener el permiso de conducir en personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y autismo. Esta medida responde a investigaciones recientes que demuestran que estos diagnósticos no afectan significativamente la seguridad vial ni la capacidad de conducir.
Desde el año 2008, el Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua exigía estas revisiones basándose en el asesoramiento del Consejo de Salud, que en aquel momento sugería que las personas con estos trastornos podrían representar un mayor peligro al conducir. Debido a ello, psiquiatras independientes debían asesorar al CBR (Organismo Central de Exámenes de Conducción) sobre si los conductores eran mental y físicamente aptos para circular con seguridad.
A partir del miércoles 1 de abril, este grupo de personas ya no será sometido a una revisión automática. No obstante, todos los solicitantes deben seguir completando la Declaración de Salud. Siguen siendo obligatorios los informes sobre otras condiciones, como trastornos de ansiedad o depresión, así como el uso de medicamentos fuertes que puedan influir en el tiempo de reacción; en estos casos, aún podría procederse a una revisión médica.
Diana Loos, propietaria de una autoescuela y persona con TDAH, ha señalado que, aunque los alumnos con estas condiciones pueden distraerse con elementos irrelevantes durante las clases y requerir más lecciones para obtener el carné, conducen perfectamente cuando cuentan con la guía adecuada o la medicación correcta.
Loos también destacó el impacto económico de la normativa anterior. Al obtener su licencia de motocicleta años después de recibir su diagnóstico, tuvo que someterse a un proceso médico que le costó 200 euros.
