A principios de la década de 1970, Elvis Presley se sumergió en una intensa serie de conciertos en Las Vegas, ofreciendo hasta dos actuaciones nocturnas y agotándose en el escenario. Muchas de estas presentaciones fueron grabadas, archivadas y, con el tiempo, olvidadas.
Fue durante la producción de su biopic “Elvis” (2022) que el director Baz Luhrmann descubrió estas antiguas cintas. El equipo del realizador de “Moulin Rouge” dedicó dos años a restaurar meticulosamente la imagen y el sonido de estas secuencias dispersas, dando como resultado “EPiC”, un proyecto que se sitúa en la intersección del documental y el film de concierto.
