La administración de Trump se ha visto obligada a gestionar las consecuencias de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien afirmó que, según la Torá, la región comprendida entre el Nilo y el Éufrates pertenece a Israel. Funcionarios estadounidenses se han puesto en contacto con varios países árabes para minimizar la preocupación generada por estas declaraciones, asegurando que las opiniones de Huckabee reflejan sus puntos de vista personales y no implican un cambio en la política de Washington.
Durante una entrevista con el presentador conservador estadounidense Tucker Carlson, Huckabee también defendió los ataques de Israel contra niños palestinos, llegando a afirmar que Israel podría eliminar a todos los niños de Gaza en menos de un día. Estas controvertidas declaraciones han provocado la condena de 17 países y organizaciones musulmanas y árabes, incluyendo a Turquía y la Organización de Cooperación Islámica. Un diplomático estadounidense citado por el sitio de noticias Politico señaló que tales comentarios no contribuyen a los esfuerzos por integrar a Israel en Oriente Medio.
