Investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham (UAB) han identificado una vía inmunitaria que podría ayudar a explicar por qué algunas mujeres desarrollan una complicación grave durante el embarazo. La investigación, liderada por la cirujana de trasplante Dra. Paige Porrett, encontró que un interruptor inmunitario llamado NFAT ayuda a que las células asesinas naturales uterinas, conocidas como células uNK, permanezcan en el útero, volviéndose “residentes tisulares”. Estas células son cruciales para el desarrollo de una placenta saludable, un proceso llamado placentación.
La Dra. Porrett señaló que las anomalías en la placentación pueden causar preeclampsia, una condición que afecta entre el 5 y el 8% de todos los partos en los Estados Unidos. Ella y su equipo compararon muestras de tejido uterino de mujeres que recibieron trasplantes de útero con muestras de control de voluntarias sanas y descubrieron que las receptoras del trasplante tenían niveles más bajos de células uNK.
“Pensamos, ‘Ajá, realmente estamos llegando a algo potencialmente aquí’, porque hasta ahora, que sepamos, nadie ha podido establecer la conexión de que alguna de la patología que vemos en los modelos animales cuando estas células inmunitarias se reducen realmente también podría estar impulsando potencialmente complicaciones del embarazo en humanos”, dijo la Dra. Porrett. “Ese fue el primer momento en que nos entusiasmamos mucho con el hallazgo”.
El siguiente paso fue identificar por qué las células uNK eran más bajas en las receptoras del trasplante. Para encontrar esa respuesta, el equipo utilizó secuenciación de ARN único. “Para cada célula individual, en realidad podemos abrirla y luego etiquetar a nivel molecular cada una de las transcripciones de ARN individuales que hay dentro de la célula”, explicó la Dra. Porrett. Ese proceso da como resultado bibliotecas de transcripciones de ARN que luego se secuencian y analizan utilizando algoritmos computacionales.
“Un aspecto clave de este trabajo es que comparamos todas estas millones de transcripciones con millones de transcripciones de muestras de control de voluntarias sanas…”, añadió la Dra. Porrett.
