VALÈNCIA, 26 de enero de 2024 –
Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva y la Universitat de València (UV) han identificado diferencias biológicas entre hombres y mujeres que podrían influir en el desarrollo de la encefalopatía hepática mínima (EHM) en pacientes con cirrosis. Los resultados de este estudio, publicado en la revista Liver International, abren la puerta a un diagnóstico y tratamiento más personalizados.
La EHM es una complicación neuropsiquiátrica que afecta entre el 30% y el 40% de las personas con cirrosis hepática, caracterizada por una leve disfunción cerebral que afecta la cognición, la atención, la memoria y las habilidades motoras. Aunque los síntomas pueden ser sutiles y pasar desapercibidos en las revisiones rutinarias, su detección y tratamiento son cruciales para evitar que la condición progrese a formas más graves.
El estudio evaluó el deterioro cognitivo y motor en pacientes con cirrosis y EHM, analizando también los parámetros relacionados con la fisiopatología de la enfermedad. Los investigadores encontraron diferencias significativas asociadas al sexo, lo que sugiere que los mecanismos subyacentes a la EHM podrían variar entre hombres y mujeres.
La doctora Carmina Montoliu Félix, investigadora principal del estudio y catedrática de la UV, explicó que se han identificado diferencias en los parámetros inflamatorios, bioquímicos y de estrés oxidativo entre hombres y mujeres con EHM. “Esto sugiere que los mecanismos que conducen a la aparición de la EHM difieren según el sexo, lo que destaca la necesidad de enfoques terapéuticos específicos”, afirmó.
Para mejorar la detección de la EHM, el equipo de investigación ha desarrollado un modelo predictivo específico para cada sexo y una aplicación web llamada MHE-PROS, que permite evaluar el riesgo de desarrollar EHM de forma individualizada. Este modelo se basa en datos clínicos de fácil acceso, como parámetros inflamatorios, bioquímicos y el historial médico del paciente.
Una herramienta útil para el diagnóstico
Esta herramienta, según los investigadores, ayudará a priorizar a los pacientes con mayor riesgo y a mejorar el diagnóstico y tratamiento de la EHM, previniendo su progresión a etapas más graves. Actualmente, se está investigando si este modelo puede aplicarse a otras patologías que causen deterioro neurológico, diferenciando también en este caso entre hombres y mujeres.
Este estudio ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), con fondos FEDER, la Agencia Valenciana de Innovación y una ayuda para grupos de excelencia del Programa PROMETEO de la Generalitat Valenciana (CIPROM2021/082). El Grupo de Investigación en Deterioro Neurológico también ha recibido un Diploma a la investigación sanitaria con perspectiva de género por otro proyecto relacionado con el deterioro cognitivo y motor en pacientes con enfermedad hepática.
