Un sorprendente 99.2% de los ensayos clínicos de medicamentos excluyen a las mujeres embarazadas, lo que genera preocupaciones sobre la falta de información sobre la seguridad y eficacia de los fármacos durante el embarazo. Esta omisión significativa plantea interrogantes sobre cómo se toman las decisiones médicas para las mujeres embarazadas y sus bebés, ya que a menudo se basan en extrapolaciones de datos de poblaciones no embarazadas.
La exclusión de mujeres embarazadas de los ensayos clínicos se debe, en parte, a preocupaciones éticas y de seguridad, así como a la complejidad logística de realizar estudios en esta población. Sin embargo, esta práctica limita el conocimiento sobre los efectos de los medicamentos en el desarrollo fetal y en la salud materna. La falta de datos específicos puede llevar a que las mujeres embarazadas reciban tratamientos que no han sido adecuadamente evaluados para su condición, o que se les niegue el acceso a medicamentos potencialmente beneficiosos.
Esta situación resalta la necesidad de una mayor inclusión de mujeres embarazadas en la investigación clínica, implementando protocolos de seguridad rigurosos y considerando los beneficios potenciales de obtener información crucial para la salud materna e infantil.
