En los últimos días se ha observado un aumento de casos de Hepatitis A en las provincias de Nápoles y Latina, Italia. Hasta la mañana del martes 24 de marzo, aproximadamente 70 personas han sido hospitalizadas en el Hospital Cotugno en Nápoles, mientras que en la región del Lacio se han reportado 24 casos y 6 hospitalizaciones.
Las personas afectadas por la infección hepática, causada por el virus HAV (responsable de la Hepatitis A), se encuentran en condiciones estables tras acudir a los hospitales presentando los síntomas característicos de esta enfermedad infecciosa. Según información del Instituto Superior de Sanidad, la forma aguda de la infección tiene un período de incubación de entre 15 y 50 días y generalmente sigue un curso autolimitado y benigno. La enfermedad, que suele durar entre 1 y 2 semanas, se manifiesta con fiebre, malestar, náuseas, dolor abdominal e ictericia, acompañados de elevaciones de las transaminasas y la bilirrubina, aunque “una proporción de las infecciones, especialmente si se contraen a una edad temprana, permanece asintomática”.
¿Cómo se transmite la Hepatitis A y qué medidas se pueden tomar para reducir el riesgo de contagio? El Dr. Guido Marinoni, presidente del Colegio de Médicos de Bérgamo, explica: “Es fundamental prestar atención a la alimentación, especialmente al consumo de alimentos crudos. En particular, los riesgos se centran en el pescado crudo, los frutos del bosque congelados no cocinados y las verduras crudas no lavadas o lavadas con agua contaminada o no potable. Es preferible consumir alimentos bien cocinados y cuidar la higiene de las manos”.
“La transmisión –continúa el Dr. Marinoni– se produce por vía oro-fecal. El virus está presente en las heces entre 7 y 10 días antes de la aparición de los síntomas y hasta una semana después, mientras que solo está presente en la sangre durante unos días. El contagio suele ocurrir por contacto directo de persona a persona o a través del consumo de agua o de ciertos alimentos crudos (o insuficientemente cocinados), especialmente moluscos criados en aguas contaminadas por vertidos de aguas residuales que contienen el virus. En la mayoría de los casos, la enfermedad se cura espontáneamente y, a diferencia de las hepatitis B y C, no se cronifica y confiere una inmunidad duradera”.
Finalmente, el presidente del Colegio de Médicos concluye: “La Hepatitis A está presente en todo el mundo, tanto en forma esporádica como epidémica. Existe una vacuna que se recomienda especialmente a quienes viajan a países donde la Hepatitis es endémica, a las áreas con mayores riesgos, a las personas que trabajan en entornos en contacto con el virus, a los consumidores de drogas y a los contactos familiares de personas con Hepatitis A. La vacunación también se recomienda para pacientes frágiles y para aquellos que padecen enfermedades hepáticas crónicas”.
