Apple se prepara para llevar su prolongada disputa legal contra Epic Games ante la Corte Suprema de Estados Unidos. Esta decisión surge después de que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito denegara unánimemente la solicitud de la compañía para revisar una sentencia que favorecía al desarrollador de Fortnite.
El núcleo del conflicto reside en la ambigüedad sobre los cargos que Apple puede aplicar a las transacciones realizadas fuera de la App Store. Según los argumentos de Apple, existían dos interpretaciones posibles: una que limitaría los cobros únicamente a los costos directos de soporte de las compras externas, y otra que permitiría recaudar una comisión más amplia basada en el valor del ecosistema y la tienda de aplicaciones.
Tras intentar obtener una reaudición ante el panel de tres jueces original y solicitar una revisión en banc por parte de todo el Noveno Circuito —ambas peticiones denegadas—, Apple ha señalado formalmente su intención de recurrir a la Corte Suprema para revisar los aspectos del fallo que la declararon en desacato debido a sus políticas de la App Store.
En los desarrollos más recientes, el tribunal concedió la moción de Apple para suspender la decisión. En respuesta, Epic Games ha presentado una moción solicitando que el Noveno Circuito reconsidere dicha orden, además de otra petición para que se deniegue por completo la solicitud de suspensión interpuesta por Apple.
Este enfrentamiento legal tiene sus raíces en una orden judicial de 2021 que obligaba a Apple a permitir que los desarrolladores dirigieran a los usuarios hacia opciones de pago externas a la App Store, como parte de una demanda por presuntas violaciones antimonopolio.
