La estrategia “One Version” de Microsoft prometió un sistema ERP “siempre actualizado” (evergreen). Sin embargo, los equipos de desarrollo se enfrentan ahora a un desafío estructural: cómo realizar pruebas de regresión de manera efectiva en un entorno de actualizaciones continuas.
Esta situación plantea interrogantes sobre la viabilidad de mantener la estabilidad y la funcionalidad de los sistemas empresariales críticos ante la frecuencia de las actualizaciones implementadas bajo el modelo “One Version”. La necesidad de asegurar que las nuevas versiones no introduzcan errores o incompatibilidades con los procesos existentes exige una adaptación de las metodologías de prueba tradicionales.
La complejidad de las pruebas de regresión se incrementa con la velocidad de los cambios, lo que obliga a las organizaciones a invertir en herramientas y procesos automatizados para garantizar la calidad del software y minimizar los riesgos asociados a las actualizaciones constantes.
