Un caso clínico reciente publicado en Cureus detalla la presentación de una erupción fija medicamentosa (EFM) en un paciente que recibía tratamiento concurrente con ciprofloxacino y metronidazol. La EFM se caracteriza por lesiones cutáneas que reaparecen en las mismas áreas cada vez que se administra el medicamento causante.
El diagnóstico en este caso se vio facilitado por la dermatoscopia, una técnica no invasiva que permite una mejor visualización de las estructuras cutáneas. La dermatoscopia ayudó a identificar patrones específicos asociados con la EFM, confirmando el diagnóstico.
Este caso subraya la importancia de considerar la EFM en pacientes que desarrollan erupciones cutáneas mientras toman ciertos medicamentos, como el ciprofloxacino y el metronidazol. La dermatoscopia puede ser una herramienta útil para el diagnóstico temprano y preciso de esta condición.
