La televisión alemana está conmocionada tras las revelaciones de Collien Fernandes, una conocida personalidad televisiva, quien ha acusado a su ex esposo, Christian Ulmen, de difundir imágenes pornográficas falsas creadas con inteligencia artificial (deepfakes). Fernandes ha luchado durante años contra la circulación de estas imágenes en línea, donde su rostro ha sido utilizado para generar contenido pornográfico de IA.
En una entrevista con la revista Der Spiegel, Fernandes declaró que Ulmen admitió haber compartido al menos parte del material. Según Fernandes, Ulmen creó perfiles falsos en redes sociales haciéndose pasar por ella, enviando deepfakes, intercambiando mensajes eróticos e incluso realizando conversaciones telefónicas con una voz alterada por IA. Fernandes afirma que su ex esposo envió estas imágenes a aproximadamente cien hombres, e incluso compartió una historia donde ella era víctima de múltiples agresiones sexuales.
Las acusaciones han generado una ola de indignación en Alemania. El domingo, alrededor de diez mil personas se manifestaron en Berlín contra la violencia sexual digital. Se ha programado otra protesta para el próximo jueves en Hamburgo. Más de 250 mujeres prominentes han firmado un llamamiento al gobierno para que tome medidas más enérgicas contra la violencia contra las mujeres, incluyendo la penalización de la creación de deepfakes sin consentimiento y la prohibición de aplicaciones de desnudez con IA.
La ministra de Justicia, Stefanie Hubig, anunció que presentará un proyecto de ley que establece una pena de prisión de hasta dos años para la creación de deepfakes.
