La industria tecnológica se enfrenta a una creciente escasez de memoria RAM, un componente esencial para el funcionamiento de ordenadores y otros dispositivos electrónicos. Esta falta de suministro está generando importantes repercusiones en diversos sectores, desde la fabricación de PC hasta el desarrollo de inteligencia artificial.
La demanda de memoria, especialmente impulsada por el auge de la inteligencia artificial (IA), ha superado la capacidad de producción actual. Según informes recientes, la creciente necesidad de chips de memoria está exacerbando una crisis que ya se veía venir. Esta situación no solo afecta a los consumidores finales, que podrían experimentar retrasos en la entrega de productos o un aumento de precios, sino también a los fabricantes, que ven limitada su capacidad para satisfacer la demanda.
La escasez de RAM no es el único problema. También se está produciendo una falta de suministro de memoria NAND Flash, lo que podría llevar al cierre de numerosas empresas de electrónica de consumo en 2026, según el CEO de Phison. De hecho, se ha reportado que algunas fábricas de memoria están exigiendo pagos en efectivo por adelantado de hasta tres años a sus clientes, una medida inusual que refleja la gravedad de la situación.
La falta de disponibilidad de estos componentes críticos podría tener un impacto significativo en la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías. La escasez de memoria RAM y NAND Flash amenaza con frenar el crecimiento de la industria tecnológica y afectar a una amplia gama de productos, desde teléfonos inteligentes y ordenadores portátiles hasta servidores y sistemas de almacenamiento.
