China y Rusia vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas destinada a reabrir el Estrecho de Ormuz.
La iniciativa buscaba coordinar los esfuerzos internacionales para proteger la navegación comercial en el estrecho, con el objetivo de mitigar los riesgos para la economía global.
A pesar de que el texto de la resolución había sido suavizado en repetidas ocasiones en un intento de lograr que ambos países se abstuvieran, China y Rusia rechazaron la medida, calificándola de sesgada contra Irán.
Estos hechos coinciden con reportes de ataques ocurridos el martes 7 de abril de 2026 en Teherán, los cuales afectaron a la estación de energía Damavand, así como a la sinagoga Khorasaniha y edificios residenciales cercanos.
