La inflamación persistente juega un papel importante en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (ECV) en personas con infección por el VIH. Investigaciones recientes sugieren que las células inmunitarias innatas, como los monocitos, son factores clave en este proceso inflamatorio, tanto en hombres como en mujeres que viven con el VIH.
Un estudio realizado en mujeres con y sin infección crónica por VIH, y con o sin evidencia de ECV subclínica (detectada mediante ecografía carotídea), analizó la expresión génica en diferentes tipos de monocitos (no clásicos e intermedios). Los resultados indicaron que la coexistencia de VIH y ECV produce una firma de transcripción génica medible, la cual se reduce con el tratamiento para disminuir los niveles de lípidos.
Además, se observó que las mujeres con VIH, independientemente de la presencia de ECV, presentan alteraciones en la expresión génica de los monocitos no clásicos. La mayor cantidad de genes expresados diferencialmente se encontró en mujeres con ambas condiciones, VIH y ECV. Se identificaron genes que podrían ser objetivos de terapias farmacológicas, como el LAG3 (CD223).
En conclusión, los monocitos circulantes de pacientes con infección por VIH controlada muestran una extensa firma de expresión génica que podría indicar su potencial como reservorios virales. Los cambios en la expresión génica se amplifican aún más en presencia de ECV subclínica.
