Un nuevo objetivo para la estimulación cerebral profunda (ECP) muestra resultados prometedores para restaurar la capacidad de caminar en pacientes, según investigaciones de la Universidad de Miami. La ECP, un procedimiento quirúrgico que utiliza señales eléctricas para mejorar los síntomas de trastornos neurológicos y psiquiátricos, ya se utiliza para tratar enfermedades como el Parkinson, los temblores esenciales, la distonía y el trastorno obsesivo-compulsivo.
Este enfoque innovador implica la colocación de un dispositivo similar a un marcapasos debajo de la piel en el pecho, conectado al cerebro mediante cables delgados. La ECP funciona bloqueando algunas de las señales cerebrales que causan síntomas motores incapacitantes. En el caso de los pacientes con dificultades para caminar, este nuevo objetivo de estimulación podría mejorar significativamente su movilidad y calidad de vida.
La Universidad de Miami ha implantado ECP en más de 600 pacientes en los últimos 10 años, utilizando técnicas avanzadas de planificación quirúrgica, imágenes cerebrales y microelectrodos para optimizar los resultados. Para determinar si un paciente es un buen candidato para la ECP, se requiere una evaluación exhaustiva en el Centro de Trastornos del Movimiento de la Universidad de Miami.
La evaluación incluye una revisión por parte de un neurólogo especializado en trastornos del movimiento y un neurocirujano funcional estereotáctico, quienes discutirán el procedimiento, los posibles riesgos y responderán a las preguntas del paciente.
La ECP es un procedimiento seguro y aprobado por la FDA, que ofrece esperanza a aquellos que luchan contra problemas de control motor.
