Presión internacional sobre Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz ante crisis energética global
Un grupo de aproximadamente 40 países ha instado a Irán a reabrir de manera inmediata e incondicional el Estrecho de Ormuz. Esta demanda surge ante la creciente preocupación internacional por las repercusiones económicas globales, ya que el cierre de esta vía ha provocado un incremento abrupto en los precios de la energía y una severa interrupción en las cadenas de suministro.
La gravedad de la situación se refleja en los datos de navegación, que han registrado una caída drástica del 93%. El Estrecho de Ormuz es un punto crítico para la economía mundial, ya que por él transita cerca del 20% del suministro global de petróleo y gas natural licuado (GNL).
Acciones diplomáticas y amenaza de sanciones
En el ámbito multilateral, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se prepara para votar un proyecto de resolución presentado por Bahrein, cuyo objetivo es proteger la navegación comercial en el estrecho y sus alrededores. De forma coordinada, las naciones implicadas estudian la aplicación de medidas políticas y económicas, incluyendo la imposición de sanciones adicionales, para presionar a Teherán.
La ministra de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, afirmó que Irán está intentando tomar la economía mundial como “rehén”, enfatizando la obligatoriedad de respetar el derecho del mar y la libertad de navegación.
Ultimátum de Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido su postura mediante un mensaje en su plataforma Truth Social. Trump recordó que previamente había otorgado un plazo de 10 días a Irán para alcanzar un acuerdo y reabrir el paso marítimo. El mandatario advirtió que el tiempo se agota, señalando que solo quedan 48 horas antes de que se produzcan consecuencias graves contra el régimen iraní.
Excepciones y gestiones regionales
A pesar de las tensiones, la القيادة العسكرية الإيرانية (liderazgo militar iraní) ha comunicado que Irak queda exento de cualquier restricción que se imponga en el Estrecho de Ormuz. Asimismo, se ha reportado que Mascate y Teherán han mantenido conversaciones con el fin de analizar mecanismos que garanticen la “fluidez del tránsito” en la zona.
