Jason Momoa, Taika Waititi y Cliff Curtis han unido fuerzas para adquirir Studio West, un emblemático estudio de producción de cine y televisión ubicado en West Auckland, Nueva Zelanda.
La compra se realizó a través de Āriki Group Ltd, una empresa fundada el año pasado por los tres artistas. Según un anuncio de Screen Guild New Zealand, esta adquisición es vista como un movimiento “sumamente positivo” para la industria audiovisual de la región.
El objetivo principal de Āriki Group es expandir las instalaciones para convertirlas en un centro neurálgico para producciones tanto nacionales como internacionales, poniendo un énfasis especial en el apoyo a la narrativa indígena en Aotearoa.
Studio West estuvo bajo la propiedad de Kay Howe y su esposo Glenn durante la última década. Durante ese tiempo, el estudio ha sido sede de diversos proyectos de alto perfil, entre los que destaca la reciente serie de Apple TV+, Chief of War.
Para Jason Momoa, esta inversión tiene un significado personal profundo, ya que considera que Nueva Zelanda es su hogar desde una perspectiva creativa, cultural y espiritual. “Hay un profundo respeto por la historia, por la tierra y por la comunidad, y eso es algo que me atrae”, afirmó el actor. Momoa señaló además su entusiasmo por construir algo duradero que nutra el talento local y cree nuevas oportunidades para las próximas generaciones de narradores.
Este paso representa un momento de cierre de ciclo para Taika Waititi y Cliff Curtis, quienes iniciaron sus trayectorias profesionales en la industria cinematográfica de Nueva Zelanda. Curtis, reconocido mundialmente por su papel en la aclamada película Once Were Warriors, destacó la importancia de este regreso a sus raíces industriales.
