El EUR/USD experimentó una fuerte subida la semana pasada, alcanzando un máximo de cuatro meses por encima de 1,18 dólares, un nivel no visto desde septiembre. La tasa de cambio aumentó cerca del 2% durante la semana, incluso a pesar de la retractación de Trump en sus amenazas de aranceles contra Europa.
Este incremento, junto con el aumento en el precio del oro y la plata, sugiere un cierto desinterés de los inversores por el dólar, a pesar de que los datos económicos estadounidenses se han mantenido sólidos. El Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre fue revisado al alza, situándose en un 4,4%, las solicitudes semanales de desempleo se mantuvieron cerca de las 200.000, y la inflación PCE subyacente se estableció en un 2,8% interanual, en línea con las expectativas.
Es relevante destacar que el indicador Truflation ha estado disminuyendo desde mediados de diciembre, pasando de alrededor del 2,6% al 1,2%. Al mismo tiempo, los mercados continúan anticipando dos recortes de tasas de interés este año, siendo el primero en junio. Esta falta de ajuste en las expectativas de tasas a pesar de la caída de la inflación según Truflation, podría indicar una posible continuación del aumento del EUR/USD en las próximas semanas. Dado que la tendencia de Truflation suele adelantarse entre 40 y 70 días al indicador oficial, podríamos observar una desaceleración significativa de la inflación en las próximas publicaciones de febrero y marzo.
Por el momento, la evolución del EUR/USD dependerá principalmente de los próximos datos económicos y de la situación geopolítica. La reunión de la Reserva Federal (Fed) la próxima semana probablemente no traerá sorpresas. Se espera que el banco central mantenga su política monetaria sin cambios y continúe siendo cauteloso en cuanto al calendario de futuros recortes de tasas, dada la reciente disminución en la tasa de desempleo.
