Un mes después de que una conversación privada entre el editorialista de Libération, Thomas Legrand, y la exdirectora de France Inter, Laurence Bloch, fuera grabada en un café parisino, la hipótesis de un posible “espionaje” telefónico por parte de terceros parece perder fuerza. En su lugar, se apunta a una coincidencia que la emisora Europe 1 ha optado por explotar, incluso a costa de transgredir la ética periodística.
Según la investigación de la célula de investigación de Radio France, revelada el jueves 15 de enero, fue el joven periodista Alexis Delafontaine, del departamento de política de Europe 1, quien habría grabado la conversación de las dos antiguas responsables de France Inter. El lunes 15 de diciembre, Delafontaine se encontraba en el lugar para entrevistar a un luchador de MMA para la revista semanal JDNews –que, al igual que Europe 1, CNews y Le Journal du dimanche, pertenece al grupo Bolloré–, cuando reconoció a la Sra. Bloch, le tomó una fotografía y la publicó en un grupo de WhatsApp con periodistas de los departamentos de política y justicia de Europe 1. Según los periodistas de Radio France, Géraldine Hallot y Elodie Guéguen, basándose en fuentes internas de Europe 1, su jefe de servicio, Louis de Raguenel, le habría ordenado: “Graba”, al reconocer a Thomas Legrand. Alexis Delafontaine obedeció y envió fragmentos de audio al grupo de conversación.
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