Un trabajador humanitario de Médicos Sin Fronteras que participaba en la respuesta al ébola en la República Democrática del Congo contrajo el virus y fue evacuado hacia los Países Bajos para recibir tratamiento especializado en una unidad de aislamiento de alta seguridad en Leiden.
El profesional de la salud resultó infectado por la cepa Bundibugyo del virus mientras colaboraba en las labores de contención en el centro africano. La organización humanitaria confirmó la operación de traslado a través de un comunicado oficial emitido el jueves, subrayando que el paciente salió del territorio congoleño a bordo de un vuelo especial bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.
Protocolo de evacuación y llegada a la unidad de aislamiento en Leiden
Las autoridades sanitarias de los Países Bajos detallaron que el enfermo es un médico de la organización humanitaria desplegado sobre el terreno para combatir el brote epidémico. Su ingreso se concretó en el Centro Médico de la Universidad de Leiden —según reportó Reuters, una ciudad situada a unos 40 kilómetros (25 millas) al suroeste de Ámsterdam—, donde cuenta con instalaciones especializadas para patologías de alto riesgo infeccioso.

Esta persona está siendo evacuada de manera segura bajo un protocolo médico estricto en estrecha coordinación con las autoridades sanitarias pertinentes en la RDC y los Países Bajos, donde el paciente será recibido por un hospital designado.
Médicos Sin Fronteras
El centro hospitalario neerlandés dispuso habitaciones de aislamiento equipadas con esclusas de doble puerta y unidades de cuidados intensivos exclusivas para este tipo de contingencias. El ministerio de salud de ese país informó al parlamento sobre el ingreso del galeno bajo estrictas medidas de confidencialidad médica para proteger su privacidad, motivo por el cual un portavoz ministerial declinó proporcionar mayores detalles acerca de la identidad o condición del afectado.
Todas las medidas de precaución se están tomando para prevenir la transmisión.
Hospital Universitario de Leiden
Impacto y magnitud del brote de ébola Bundibugyo en el territorio congoleño
El contagio del cooperante se produce en un momento crítico para la República Democrática del Congo, que padece el brote de ébola más grande y mortífero de su historia. Los datos gubernamentales actualizados y difundidos en un informe de situación por el instituto de salud pública situaban los casos confirmados por encima de los 8.000 por primera vez, alcanzando un total de 8.067 afectados y 3.901 fallecimientos oficiales, superando ampliamente la epidemia registrada entre 2018 y 2020.
Por su parte, un recuento alternativo de la agencia de salud WBC24 contabilizó un total de 8.224 casos confirmados, 3.982 muertes y 2,121 recuperaciones en el Congo desde el inicio de la emergencia en mayo, sumando además 20 casos en Uganda —con dos muertes y 18 recuperaciones— y un paciente recuperado en Francia para un total trilateral de 8.245 contagios confirmados, 3.984 decesos y 2.140 recuperaciones. La situación afecta de manera directa a las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Tshopo y Haut-Uélé, donde los equipos de asistencia operan en zonas golpeadas por conflictos armados y con cientos de miles de personas desplazadas.
Desafíos en la contención y el riesgo constante para los equipos médicos
Los organismos de salud pública advierten sobre la complejidad para frenar la propagación viral en las regiones afectadas. Wessam Mankoula, quien encabeza un equipo conjunto de apoyo a la gestión de incidentes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África y la Organización Mundial de la Salud, señaló que los respondedores apenas alcanzan a monitorear una fracción de los contactos estimados a partir de los casos conocidos.
Casi el 80 por ciento de los contagios recientes se detectan en personas que no figuraban previamente en las listas de seguimiento epidemiológico. Ante este escenario complejo, la organización humanitaria reconoció que la exposición laboral sigue latente a pesar de los protocolos estrictos.
A pesar de proporcionar a su personal capacitación y los más altos niveles posibles de protección, MSF reconoce que el riesgo de exposición nunca puede eliminarse por completo.
Médicos Sin Fronteras
Médicos Sin Fronteras reafirma que el compromiso con la seguridad del personal es prioritario, aunque la naturaleza del trabajo humanitario implique enfrentar peligros constantes en el terreno.

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