Piazzale Ceccarini, en Riccione, vivió un momento inolvidable con un concierto totalmente agotado de la cantante Cristina D’Avena. La artista, quien también es actriz y conductora de radio y televisión, llenó el espacio y atrajo a una multitud que se extendió incluso hasta los viales Dante y Fogazzaro.
Con una energía inagotable, D’Avena presentó un espectáculo dedicado a las inolvidables canciones de dibujos animados, logrando reunir a varias generaciones: desde niños que asistían al Kid Family Festival junto a sus padres, hasta abuelos. El público coreó clásicos como Mila e Shiro, Kiss me Licia, Memole dolce Memole, Holly e Benji e I Puffi. La emoción alcanzó su punto máximo con Pollon y un final sorprendente con Romagna mia, que transformó a la audiencia en un coro masivo.
Un momento destacado fue la interpretación de Occhi di gatto, canción que alcanzó el éxito en Sanremo con las Bambole di pezza, la cual fue cantada junto a una niña que subió al escenario en un clima de gran alegría.
Durante el evento, D’Avena expresó su felicidad por estar presente, animando al público a divertirse, relajarse y recargar energías positivas. La trayectoria de la artista es legendaria, habiendo debutado a los tres años y medio en el Zecchino d’oro de 1968 con el tema Il valzer del moscerino.
