“Es fundamental tener en cuenta las expectativas, los supuestos, la rutina y las relaciones fuera de la pareja”, explica la terapeuta de pareja Mieke Mievis. “Para empezar, siempre es importante expresar tus expectativas. Tu pareja no sabe que esperas que suba la cesta de la ropa sucia. A menos que lo digas.”
Mievis añade: “Lo mismo ocurre con los supuestos. Si haces suposiciones sobre ciertas situaciones, obtendrás una reacción diferente. Intenta verificar todo con tu pareja, no te bases en tus propias interpretaciones”. En una relación a largo plazo, la rutina también puede ser una trampa. “No es necesario erigir una estatua a tu pareja por cada prenda que plancha, pero sí puedes seguir agradeciendo sus gestos.”
También es importante considerar las relaciones que se mantienen fuera de la pareja. “Mohsin, por ejemplo, tenía una relación con su trabajo. Pero también podría tratarse de un hobby. Si tu pareja quiere entrenar para un triatlón que consume mucho tiempo, deben poder hablarlo juntos y llegar a un acuerdo sobre la distribución de tareas”. Mientras se verifique y se exprese todo, se estará en el camino correcto hacia una comunicación abierta, concluye Mievis.
