Oslo, Noruega – Un estallido sacudió la zona de la embajada de Estados Unidos en Oslo la madrugada del 8 de marzo, desencadenando una investigación policial que considera la posibilidad de un acto terrorista en el contexto de las tensiones internacionales con Irán.
El incidente, ocurrido alrededor de la 1:00 a.m. Hora local, tuvo lugar en la entrada de la sección consular de la embajada, según declaraciones de Mikael Delemi, portavoz de la policía noruega. Afortunadamente, no se reportaron heridos, aunque sí se registraron daños materiales menores, incluyendo vidrios rotos en el exterior del edificio.
Testigos presenciales informaron haber escuchado tres explosiones, y las imágenes transmitidas por los medios locales muestran fragmentos de vidrio esparcidos en el área circundante. La policía noruega ha calificado el incidente como un “ataque grave” y está investigando si fue un acto deliberado dirigido contra la embajada, especialmente considerando el actual clima de seguridad global.
“Estamos considerando todas las posibilidades, incluido un posible ataque terrorista”, afirmó Prode Larsen, jefe de la unidad de inteligencia criminal de la policía de Oslo. Las autoridades están utilizando perros rastreadores, drones y helicópteros para buscar a los posibles responsables.
Espen Barth Eide, ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, condenó el incidente como un “acto inaceptable” y subrayó la importancia de la seguridad de las instalaciones diplomáticas. El Departamento de Estado de Estados Unidos está colaborando con las autoridades noruegas para esclarecer las circunstancias del suceso.
Como medida de precaución, la policía ha cerrado temporalmente la carretera Sørkedalsveien, ubicada cerca de la embajada. Además, un partido de balonmano programado para el mismo día en el cercano Njarhallen Sports Hall fue cancelado.
