La familia de Lyle y Erik Menéndez ha alzado la voz en defensa de los hermanos, condenados por el asesinato de sus padres en 1989. En un comunicado contundente, familiares describieron como una “caricaturización” la narrativa que se ha construido alrededor del caso, defendiendo a los hermanos como personas a las que aman y conocen desde la infancia.
“La difamación del carácter de Erik y Lyle, quienes son nuestros sobrinos y primos, bajo el disfraz de una ‘narrativa de contar historias’ es repulsiva”, reza el comunicado. Los familiares afirman haber sido testigos de “atrocidades inimaginables” que los hermanos Menéndez sufrieron en su hogar, sugiriendo un trasfondo turbulento en sus vidas.
Este pronunciamiento llega en un momento en que el caso Menéndez continúa generando interés público, con documentales y dramatizaciones que exploran los detalles del crimen y los juicios posteriores. La familia, sin embargo, busca resaltar la complejidad de la situación y la imagen que consideran distorsionada de los hermanos.
