La familia real británica se congregó este domingo 5 de abril de 2026 en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, para celebrar el tradicional servicio de Pascua. El evento, encabezado por el rey Carlos III y la reina Camila, sirvió como una muestra de unidad familiar en su primera salida pública conjunta desde el arresto del príncipe Andrés.
El regreso de los pequeños príncipes
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la primera aparición pública de 2026 del príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis. Los niños asistieron acompañados por sus padres, el príncipe Guillermo y la princesa Kate. Durante la ceremonia, se destacó un emotivo gesto del rey Carlos III hacia el príncipe Louis, que no pasó desapercibido para los asistentes.
La princesa Charlotte, de 10 años, llamó la atención por su sofisticado estilo. La pequeña lució un vestido abrigo color mantequilla de Catherine Walker con detalles en marrón moca, una prenda que ya había debutado el día de Navidad de 2025. Bajo el abrigo, Charlotte llevó un nuevo vestido de chifón plisado azul de la colección actual de Self-Portrait, valorado en 200 libras, y completó su conjunto con zapatos de ballet de cuero de Tory Burch.
Ausencias notables y otros invitados
A pesar del frente unido mostrado por la corona, la ausencia del príncipe Andrés y su familia fue el punto más comentado de la mañana. Asimismo, se registró la falta de Sofía, la duquesa de Edimburgo, y de su hija, Lady Louise Windsor.
El servicio también contó con la presencia del príncipe Eduardo, duque de Edimburgo, quien asistió junto a su hijo, James, conde de Wessex. A sus 18 años, James es el nieto más joven de la difunta reina Isabel II. Por otro lado, Peter Phillips también se unió a la celebración junto a su prometida, Harriet Sperling, previo a su boda programada para junio.
