La época dorada de Hollywood, aunque llena de glamour, fue también un periodo de secretos y peligros para quienes no encajaban en las normas sociales. En décadas pasadas, especialmente durante los años 50, llevar la etiqueta de “gay” o “queer” podía ser extremadamente riesgoso, obligando a muchas estrellas a vivir su verdadera identidad en la clandestinidad.
Estrellas que vivieron en la sombra
Uno de los ejemplos más emblemáticos es el de Rock Hudson, quien es recordado como una de las celebridades gay más icónicas de aquel tiempo.
Por otro lado, el caso de Katherine Hepburn revela una faceta menos conocida. Según Scotty Bowers, autor de “Full Service”, la actriz tenía un interés constante por las mujeres; Bowers afirmó haberle proporcionado más de 150 mujeres diferentes a lo largo de cincuenta años. Mientras tanto, el estudio intentaba proyectar una relación romántica entre Hepburn y Spencer Tracey —quien también era presuntamente homosexual—, aunque en realidad se trataba de una amistad muy estrecha.
Del mismo modo, se destaca la historia de Romero, quien permaneció en el armario durante toda su carrera profesional, manteniendo su orientación sexual oculta al público.
