Un equipo de investigación de la Universidad de Illinois Chicago (UIC) ha descubierto que la doxorrubicina, un fármaco quimioterapéutico ya aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para el tratamiento del cáncer, muestra eficacia en el bloqueo de infecciones por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) resistente a los medicamentos.
El HSV-1 afecta a miles de millones de personas en todo el mundo y, una vez que ingresa al organismo, permanece de por vida. Si bien comúnmente provoca herpes labial, en personas con el sistema inmunitario debilitado puede causar complicaciones graves, como inflamación cerebral o insuficiencia orgánica.
Actualmente, el tratamiento estándar con fármacos antivirales como el aciclovir permite controlar los brotes de HSV-1, pero no es capaz de eliminar el virus por completo. Además, las cepas virales pueden desarrollar resistencia con el tiempo, lo que puede poner en riesgo la vida de los pacientes inmunodeprimidos.
Deepak Shukla, virólogo de la UIC, señaló que, debido a que la doxorrubicina ya es un medicamento aprobado por la FDA, su seguridad y dosificación están plenamente comprendidas, lo que podría permitir que llegue a la aplicación clínica más rápidamente que un fármaco desarrollado desde cero. El potencial de la doxorrubicina contra el HSV-1 fue identificado mediante HerpDock, una herramienta de cribado desarrollada por su equipo en 2024 para reconocer compuestos antivirales potenciales.
A diferencia de los antivirales tradicionales que atacan directamente al virus, el mecanismo de acción de la doxorrubicina consiste en bloquear la vía PI3K–AKT–mTOR dentro de las células humanas, la cual es necesaria para que el HSV-1 se infecte y se propague. Este método centrado en la célula huésped podría reducir la probabilidad de que el virus desarrolle resistencia.
Las investigaciones realizadas en cultivos de células humanas, modelos de tejido y experimentos con animales demostraron que la doxorrubicina bloquea consistentemente la infección de múltiples cepas de HSV-1, incluidas aquellas que presentan resistencia al aciclovir. Además, se descubrió que la doxorrubicina puede producir un efecto sinérgico con el aciclovir, lo que podría permitir la reducción de la dosis de este último y, en consecuencia, disminuir su toxicidad potencial.
Este estudio ha sido publicado en la revista Drug Resistance Updates. Los investigadores consideran que este hallazgo representa una nueva esperanza para el tratamiento de infecciones graves de herpes en pacientes con cáncer y receptores de trasplantes de órganos.
