La salud de los cultivos, y por ende, la calidad de los alimentos que consumimos, depende de prácticas agrícolas cuidadosas. Según el agrónomo Eduardo Araque, un enfoque integral en el manejo de cultivos es clave para obtener buenos resultados.
Este enfoque incluye un manejo integrado de plagas y enfermedades, lo que implica utilizar diversas estrategias para controlar estos problemas de manera sostenible. Además, Araque destaca la importancia de una fertilización adecuada para asegurar que las plantas reciban los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo.
