Las instantáneas son una opción económica y práctica, aunque no particularmente nutritivas. Expertos en alimentación australianos han compartido estrategias para mejorar su valor nutricional, incluyendo la adición de verduras –como guisantes congelados, espinacas, brócoli, zanahorias o cualquier otra disponible– para aumentar la fibra, las vitaminas y la textura.
También recomiendan incorporar proteínas, ya sea huevos cocidos o fritos, cubos de tofu, habas de edamame, pollo desmenuzado o frijoles enlatados. Otra sugerencia es utilizar la mitad o menos del sobre de sabor, que suele ser alto en sal, o sustituirlo por caldo bajo en sodio, ajo, jengibre, hierbas o chile.
