Desde septiembre de 2024, se han notificado casos de fiebre amarilla en áreas donde no existía historial de transmisión, incluyendo la detección de casos fuera de la región amazónica. Ante esta situación, la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPAS / OMS) insta a los Estados miembros a fortalecer la vigilancia, intensificar la vacunación de las poblaciones en riesgo y adoptar las medidas necesarias para asegurar que las personas que viajen a zonas con casos notificados estén debidamente informadas y protegidas contra la fiebre amarilla.
Asimismo, se subraya la importancia de fortalecer el manejo clínico, con énfasis en la detección y el tratamiento oportuno de los casos graves. La OPAS/OMS también recomienda mantener reservas de dosis, según la disponibilidad de vacunas en cada país, para garantizar una respuesta rápida ante posibles brotes.
