El sistema start-stop, que apaga automáticamente el motor al detenerse, como en los semáforos, es uno de los elementos más controvertidos de los automóviles modernos. Los ecologistas lo ven como una forma sencilla de ahorrar combustible; en condiciones de tráfico urbano, el start-stop puede ahorrar entre un 5% y un 10% de combustible, un argumento que sigue siendo fuerte para sus defensores.
Sin embargo, a los conductores no les agrada el tirón que a veces acompaña a la función del sistema, ni la necesidad de desactivarlo manualmente con un botón cada vez que arrancan el coche si no desean utilizarlo. Ahora, en Estados Unidos, se avecina un cambio significativo que podría significar el fin de esta tecnología en su forma actual.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha anunciado una amplia desregulación que revoca los estándares de emisiones establecidos en los últimos años. Para el mundo del automóvil, la eliminación de los llamados “créditos fuera del ciclo” es crucial. Según informa Carscoops, estos créditos fueron la principal razón por la que los fabricantes instalaron masivamente el sistema start-stop en los vehículos. Aunque nunca fue un requisito legal directo, gracias a ellos las automotrices obtenían importantes concesiones en los límites de emisiones totales de su flota.
Con la eliminación de estos incentivos, desaparece la principal motivación para que los fabricantes configuren el start-stop en los coches como “siempre activado”. Según los representantes de la EPA, el objetivo es eliminar las tecnologías que son impopulares entre los usuarios y que a menudo se evitan en condiciones de conducción reales.
Es poco probable que el start-stop desaparezca de los salpicaderos de la noche a la mañana. El desarrollo de motores y sus componentes, como los arrancadores reforzados y las baterías especiales, ha costado miles de millones. Sin embargo, se espera un cambio significativo en la configuración del usuario. El vehículo podría recordar si el conductor lo tenía activado o desactivado en el viaje anterior y ajustarse en consecuencia en el siguiente.
“Como parte de la mayor medida de desregulación independiente en la historia de Estados Unidos, ahora, junto con el presidente Trump, anunciamos la revocación del llamado ‘Hallazgo de Peligro’ (Endangerment Finding) de la EPA de 2009, de la era del presidente Obama, de todas las normas para las emisiones de gases de efecto invernadero de los vehículos que siguieron, y de todos los créditos fuera del ciclo que incluyen la tan odiada función start-stop”, escribió en la red X Lee Zeldin, jefe de la EPA.


