El Banco Popular de China, junto con otras cuatro entidades gubernamentales, ha emitido una comunicación conjunta destinada a prevenir la recaída en la pobreza y a impulsar la revitalización rural. Expertos destacan que esta iniciativa refleja una nueva estrategia que combina la inversión en activos materiales con la inversión en el capital humano.
En otro orden de cosas, las mismas cuatro entidades se han comprometido a fortalecer los servicios financieros para la producción de granos y aceites, así como a incrementar el apoyo financiero a la industria de la “canasta básica” de alimentos, asegurando así el suministro y la estabilidad de precios.
Asimismo, se intensificarán los esfuerzos para facilitar la salida a bolsa de empresas rurales, incrementando la asesoría y el apoyo a estas compañías en el proceso de cotización en los mercados de valores.
Esta estrategia se complementa con medidas para canalizar recursos financieros hacia las zonas rurales, buscando así impulsar el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida en el campo. Se busca, en esencia, proporcionar “agua viva” a las áreas rurales para fomentar su prosperidad.
Finalmente, se brindará apoyo financiero a las zonas de reasentamiento que cumplan con ciertos requisitos, para que puedan aprovechar al máximo las políticas de apoyo a la vivienda garantizada.
