En un contexto marcado por las tensiones en Oriente Medio y el consiguiente aumento de los precios del petróleo, Fitch Ratings considera que las recientes subidas podrían ser temporales. La agencia de calificación crediticia señala que los fundamentos del mercado global aún apuntan a un excedente de oferta durante 2026.
En una entrevista con CNN Económica, Angelina Valavina, Directora General y Jefa del equipo de Recursos Naturales y Materias Primas para Europa, Oriente Medio y África en Fitch, explicó que la agencia proyecta un precio promedio de 70 dólares por barril para el crudo Brent en 2026, a pesar de los incrementos actuales.
Valavina atribuye el reciente aumento de los precios principalmente al cierre del estrecho de Ormuz, debido a las tensiones militares, lo que añade una prima de riesgo geopolítico. Sin embargo, Fitch espera que este cierre sea de corta duración, lo que implicaría un retorno de los precios a niveles que reflejen el equilibrio real entre la oferta y la demanda.
El estrecho de Ormuz… una arteria vital para la energía global
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores estratégicos más importantes en el comercio mundial de energía. Según estimaciones de Fitch, aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos derivados transitan por el estrecho, lo que equivale a cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.
Valavina indica que alrededor de la mitad de las exportaciones que atraviesan el estrecho provienen de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, mientras que la otra mitad proviene de Irán, Irak y otros países de la región. En cuanto al destino, aproximadamente la mitad de estas cantidades se dirige a China e India, lo que refleja la importancia fundamental del estrecho en el equilibrio de los mercados energéticos globales.
Esta interconexión de intereses económicos y geopolíticos, según Valavina, sugiere que cualquier interrupción en la navegación por el estrecho probablemente sea temporal y no permanente.
Además, las estimaciones de la agencia indican que las reservas mundiales de petróleo son considerablemente altas, superando los 8 mil millones de barriles, lo que proporciona un amplio margen para compensar cualquier déficit temporal en el suministro.
Escenarios de precios: de 70 a 120 dólares
A pesar de la proyección básica de 70 dólares por barril, Fitch realizó una serie de escenarios de estrés para medir el impacto de una interrupción prolongada del suministro.
Si la interrupción del suministro a través del estrecho de Ormuz persistiera durante tres meses sin que las cantidades perdidas regresen al mercado, el precio promedio del petróleo durante el año podría alcanzar los 90 dólares por barril.
En caso de que el cierre se prolongara durante seis meses con la pérdida total del suministro, el precio promedio anual podría elevarse a cerca de 120 dólares por barril.
Sin embargo, estos escenarios asumen circunstancias relativamente extremas, ya que Fitch señala que el mercado petrolero ya presentaba un excedente de oferta incluso antes del reciente estallido de tensiones. Las previsiones indicaban un crecimiento de la oferta global de alrededor de 2.5 millones de barriles diarios durante el año, frente a un crecimiento de la demanda inferior a un millón de barriles diarios.
El petróleo ruso… no ha abandonado el mercado
En otro contexto, Fitch considera que las sanciones occidentales no han provocado la salida del petróleo ruso del mercado global, sino una reorientación de sus flujos hacia otros mercados.
Valavina explica que la mayor parte de las exportaciones de petróleo ruso se han desviado a China, India y Turquía, además de un número limitado de otros países.
Asegura que las cantidades rusas “no han abandonado el mercado efectivamente”, sino que han continuado fluyendo a través de diferentes rutas comerciales. La principal diferencia ha sido el descuento de precios ofrecido a los compradores debido a las sanciones occidentales.
Según su estimación, el regreso de algunas de estas cantidades a la venta a precios más cercanos a los precios globales podría afectar las expectativas del mercado y el sentimiento de los inversores más que el equilibrio real entre la oferta y la demanda.
El mercado del gas… una historia diferente
Por otro lado, Fitch señala que la situación del mercado del gas natural licuado difiere del mercado del petróleo. Mientras que el mercado del petróleo sufre un excedente relativo de oferta, el mercado del gas enfrenta una escasez de suministro.
Europa compite con Asia por la compra de gas natural licuado, mientras que los principales proveedores siguen siendo Qatar y Estados Unidos, además de Australia.
La agencia considera que la continuación de las tensiones geopolíticas o cualquier retraso en el suministro de gas podría provocar un aumento de los precios a nivel mundial, lo que podría presionar a los sectores industriales intensivos en energía, como el sector químico.
Este sector es uno de los más sensibles a los precios de la energía, ya que depende del gas como fuente de energía y como insumo de producción en varios procesos industriales, lo que significa que el aumento de los precios podría erosionar los márgenes de beneficio y retrasar la recuperación económica, especialmente en Europa.
En general, Fitch considera que los mercados energéticos se encuentran actualmente en la intersección de las tensiones geopolíticas y los fundamentos económicos. Si bien los riesgos políticos impulsan los precios al alza a corto plazo, los indicadores estructurales del mercado sugieren que el excedente de oferta y las elevadas reservas podrían restablecer el equilibrio de los precios a mediano plazo.
