El 11 de noviembre se observó en el Sol una potente llamarada solar de magnitud X5.1 –en una escala que va de X1 a X10 y superior–. Esta emisión liberó una gran cantidad de energía hacia la Tierra, provocando una de las mejores exhibiciones de auroras boreales del año, con avistamientos incluso en el sur de Inglaterra.
Si bien esta fue la llamarada más fuerte de 2025, no se acercó a la intensidad de los espectaculares eventos ocurridos en mayo y octubre de 2024, cuando se registraron llamaradas solares de X8.8 y X9 respectivamente.
Aunque ya hemos superado el pico del ciclo solar actual y nos dirigimos hacia el “mínimo solar”, previsto para alrededor de 2031-32, la actividad solar seguirá siendo relativamente alta hasta 2026.
Incluso en un año más tranquilo, basta con una sola llamarada solar grande o una eyección de masa coronal dirigida hacia la Tierra para producir una impresionante exhibición de luces del norte en todo el Reino Unido.
Los equinoccios de primavera y otoño también pueden traer un ligero aumento de la actividad debido a la alineación del Sol y la Tierra, un fenómeno conocido como el efecto Russell-McPherron.
Esto significa que es aproximadamente el doble de probable observar la aurora en estas épocas del año.
