Aproximadamente el 25% de los fondos obtenidos a través de una oferta pública inicial (OPI) en el mercado KOSDAQ se han destinado al pago de deudas. Esta situación surge tras una operación en octubre del año pasado en la que el representante de la compañía obtuvo un préstamo de 300 mil millones de wones, utilizando sus acciones como garantía.
Esta práctica ha generado críticas relacionadas con la posible dilución del valor de la empresa, la reducción de los recursos disponibles para la inversión y la transferencia de estas cargas financieras a los accionistas.
