Después de un conflicto de seis años marcado por una batalla legal, el popular juego de batalla real, Fortnite, vuelve a estar disponible para su descarga en Google Play Store. Este regreso supone un cambio significativo en la relación entre el desarrollador del juego, Epic Games, y Google, resolviendo una disputa centrada en las comisiones.
Para los usuarios de Android, esto significa un acceso más sencillo al juego sin necesidad de instalarlo manualmente desde el sitio web de Epic, un proceso que presentaba preocupaciones de seguridad para algunos. El conflicto comenzó en 2020 cuando Epic Games desafió directamente las políticas de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, argumentando que la comisión del 30% sobre las compras dentro de las aplicaciones era anticompetitiva.
Epic Games eludió las reglas de la tienda de aplicaciones al ofrecer a los jugadores de Fortnite una opción de pago directo, lo que resultó en la eliminación del juego de las plataformas de Apple y Google. Si bien las batallas legales con Apple continúan, el acuerdo con Google señala una disposición a encontrar puntos en común.
La resolución permite a los jugadores de Android disfrutar nuevamente de Fortnite en sus diversos modos de juego, incluyendo Battle Royale, Zero Build, LEGO Fortnite y Fortnite Festival, dentro del entorno familiar de Google Play Store.
En el centro de la disputa se encontraba el intento de Epic Games de evitar la comisión estándar del 30% cobrada por Apple y Google en las compras realizadas dentro de las aplicaciones. Epic argumentó que estas tarifas eran excesivas y sofocaban la innovación. Lanzaron una campaña de marketing denominada “#EpicVsApple”, criticando directamente las políticas de Apple e instando a los jugadores a unirse a su lucha. Este desafío directo condujo a la eliminación de Fortnite tanto de la App Store como de Google Play Store en agosto de 2020.
Epic Games presentó una demanda antimonopolio contra Google, alegando que sus políticas de la tienda de aplicaciones eran anticompetitivas y restringían la capacidad de los desarrolladores para ofrecer métodos de pago alternativos. El caso pasó por múltiples fallos judiciales, apelaciones y negociaciones antes de resultar en un acuerdo que hizo posible el regreso de Fortnite.
