Las fracturas de la parte superior del húmero representan entre el 4 y el 6% de todas las fracturas y el 25% de las fracturas humerales. Si bien el tratamiento conservador es el estándar de oro para las fracturas simples, no existe un consenso claro sobre la mejor opción de tratamiento para las fracturas complejas de la parte superior del húmero en pacientes de edad avanzada.
Recientemente, se ha introducido un nuevo fijador externo en la práctica clínica para el tratamiento de estas fracturas. Investigadores han evaluado los resultados de este dispositivo en 17 casos, buscando mejorar las opciones terapéuticas disponibles.
El diagnóstico de estas fracturas se realiza generalmente mediante radiografías convencionales del hombro.
