La actriz Françoise Brion, figura emblemática de la Nouvelle Vague francesa, falleció en París el pasado viernes 12 de diciembre a los 92 años, según anunciaron sus hijos, Diane y Simon Doniol-Valcroze, a la agencia France-Presse (AFP) este martes 16 de diciembre.
Nacida como Françoise German de Ribon el 29 de enero de 1933 en París, Brion construyó una extensa carrera cinematográfica colaborando con destacados directores, aunque nunca alcanzó el estatus de estrella. Durante sus estudios en el Conservatorio de Arte Dramático de París, su compañero Jean-Paul Belmondo le sugirió cambiar su nombre. “Olvídate del ‘de’, suena aristocrático”, le comentó, según su propio relato. Así, Ribon se transformó en Brion, un anagrama de su apellido original.
Su debut en el cine tuvo lugar a finales de la década de 1950 con papeles en películas como Nathalie de Christian-Jaque, Katia de Robert Siodmak y Un témoin dans la ville de Edouard Molinaro.
Roles de seductora y mujer fatal
Antes de convertirse en su segundo esposo, el actor y director Jacques Doniol-Valcroze le ofreció un papel en su primer largometraje, L’eau à la bouche (1960), que impulsó su carrera y contribuyó a la difusión de la Nouvelle Vague. Doniol-Valcroze fue uno de los fundadores de la prestigiosa revista Les Cahiers du Cinéma, donde escribieron los grandes nombres de la Nouvelle Vague, como Truffaut, Godard y Chabrol.
Françoise Brion, quien previamente estuvo casada con el actor Paul Guers, participó en un total de cuarenta películas hasta mediados de la década de 1980. Uno de sus roles más destacados fue en L’immortelle de Alain Robbe-Grillet (Premio Louis-Delluc 1963), donde interpretó a una extranjera cortejada por un hombre en las calles de Estambul.
Con sus grandes ojos marrones, abundante cabello y pómulos marcados, Brion encarnó en numerosas ocasiones a mujeres burguesas e intelectuales. “Su carrera osciló entre papeles bastante reveladores y películas ambiciosas para iniciados”, escribió Jean Tulard en su Diccionario del Cine. La actriz solía burlarse de los roles de “esfinge”, seductora o mujer fatal que interpretó con frecuencia.
Una versátil carrera en los escenarios
Su última aparición en el cine fue en 2023 en Conann, una fábula dantesca de Bertrand Mandico, donde interpretó a la reina de los bárbaros cuya vida se relata a través de diferentes épocas.
Fue en los escenarios –su padre era director de teatro– donde encontró mayor satisfacción, transitando entre el drama, la comedia, lo burlesco y la tragedia. Actuó en Avignon y en salas parisinas como L’Atelier o La Colline, en obras de Françoise Sagan, Pirandello, Brecht o Pinter, bajo la dirección de Jorge Lavelli, Georges Wilson, Robert Hossein y muchos otros.
En televisión, Françoise Brion participó en la serie Les Brigades du Tigre (1983) y en Les liaisons dangereuses de Josée Dayan en 2003.
