La creciente frustración de los jugadores está obligando a los estudios de desarrollo a reconsiderar o incluso cancelar lanzamientos de videojuegos. Según reportes de The Washington Post, la reacción negativa de la comunidad gamer está teniendo un impacto directo en las decisiones de las empresas.
Paralelamente, desarrolladores como los de Against the Storm y Manor Lords han expresado su compromiso de evitar el uso de inteligencia artificial generativa en sus proyectos. En declaraciones recogidas por PC Gamer, reconocen que, si bien la intención es firme, la tarea se presenta como un desafío considerable. “Vamos a meter la pata”, admitieron, anticipando las dificultades que implica mantener su postura en un entorno cada vez más influenciado por estas tecnologías.
