Recientemente, un grupo de jugadores belgas se ha visto envuelto en una disputa legal tras ganar un premio de lotería de 123 millones de euros. Según fuentes de De Telegraaf, los propietarios del café donde se realizó la apuesta son los únicos con derecho legal a reclamar el premio total.
Paralelamente, la historia de Johan y Wendy, una pareja de Olmen, ha captado la atención. Tras ganar un premio de EuroMillions hace tres años, han compartido con HLN que su estilo de vida se ha mantenido prácticamente inalterado, viviendo de la misma manera que antes de recibir el premio.
Otro afortunado ganador en Bélgica se ha llevado el jackpot de EuroMillions, ascendiendo a 123 millones de euros, según informa PlaySense. Mientras tanto, en un contexto más general, se plantea la pregunta de qué sucedería si se ganaran 5,8 millones de euros. GVA sugiere que, con prudencia, esta suma podría asegurar una estabilidad financiera considerable.
Finalmente, el pequeño pueblo de Zingem se ha convertido en hogar de 21 nuevos multimillonarios, generando una ola de reencuentros y mensajes inesperados, tal como reporta De Standaard. Este evento ha provocado una notable agitación social en la comunidad.
