El suelo empapado y el frío impiden que los niños puedan dormir en el improvisado refugio de su familia. Amina, una residente de Gaza, expresó a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) su desesperación: “Nuestra situación es extremadamente difícil y necesitamos ayuda, al menos una tienda de campaña que nos proteja adecuadamente”.
La historia de Amina se repite en la vida de millones de personas en Gaza, amenazadas por la lluvia, las inundaciones y los continuos bombardeos, quienes urgentemente necesitan asistencia vital. Sin embargo, una reciente prohibición israelí que afecta a decenas de organizaciones humanitarias está obstaculizando la llegada de esta ayuda. Expertos independientes de la ONU en derechos humanos advirtieron el jueves que esta medida constituye una violación del derecho internacional.
“Esta estrategia creará las condiciones para una privación crónica de los palestinos, amenazando su propia supervivencia como grupo y violando aún más la Convención sobre Genocidio”, declararon los expertos, instando a que se detenga esta política.
Refugios inhabitables
Según datos de OCHA, aproximadamente 800.000 personas –casi el 40 por ciento de la población– viven en zonas propensas a inundaciones, donde las tormentas invernales y las fuertes lluvias han convertido sus refugios en lugares inhabitables. Hasta el martes, los socios de la ONU informaron que cientos de tiendas de campaña y refugios improvisados fueron arrastrados o sufrieron daños graves, dejando a más de 3.000 personas expuestas a las inclemencias del tiempo. Además, más de 60 edificios habitados en la ciudad de Gaza corren el riesgo de colapsar.
Aguas prohibidas
OCHA señaló que el ejército israelí sigue desplegado en más de la mitad de la Franja de Gaza, más allá de la llamada “Línea Amarilla”, donde el acceso a instalaciones de ayuda, infraestructura pública y tierras agrícolas está restringido o prohibido. Continúan las detonaciones de edificios residenciales y la actividad de bulldozers, incluso cerca o al este de la “Línea Amarilla”.
Asimismo, el acceso al mar para los palestinos permanece prohibido, y persisten los informes sobre pescadores palestinos que son asesinados o detenidos en las aguas cercanas a Gaza.
Millones en ayuda bloqueada
Anunciada el 30 de diciembre de 2025 como medida de seguridad nacional, la nueva regulación israelí prohíbe a 37 organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales operar en Gaza y Cisjordania. Al 31 de diciembre, casi 50 millones de dólares en ayuda vital permanecían bloqueados en medio de repetidas violaciones del alto el fuego, según el grupo de expertos independientes designados por el Consejo de Derechos Humanos. Estos expertos no son personal de la ONU y no reciben salario por su trabajo.
A principios de diciembre, las agencias de la ONU y las ONG solo pudieron entregar 14.600 tiendas de campaña para 85.000 personas, dejando a 1,3 millones de palestinos sin un refugio adecuado para el invierno. Varias personas, incluyendo seis niños, ya han muerto a causa de la hipotermia, el ahogamiento o lesiones relacionadas con el frío.
“No hay palabras para describir lo que se ha convertido Gaza”, lamentaron los expertos.
