Ginebra, Suiza – La Comisión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluyendo Jerusalén Oriental y los territorios israelíes, ha reiterado su compromiso con la investigación de violaciones de derechos humanos en la región. Srinivasan Muralidhar, presidente de la Comisión, declaró que el organismo fue establecido en mayo de 2021 por los 47 Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos, tras un plan sometido y aprobado por el Consejo de Seguridad.
En noviembre pasado, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2803, dando la bienvenida al establecimiento de la Junta de Paz como una “administración de transición” encargada de supervisar la reconstrucción de Gaza. “Esperamos que el plan de paz que persigue la Junta de Paz pueda acomodar los intereses de todas las personas en la zona de conflicto”, afirmó Muralidhar.
Denuncia de genocidio y condena de ataques contra periodistas
La Comisión ha abordado temas delicados, incluyendo la acusación de genocidio contra Israel, formulada el pasado septiembre por la entonces presidenta de la Comisión, Navi Pillay, ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, en respuesta a los ataques terroristas liderados por Hamás que causaron la muerte de alrededor de 1,200 personas en Israel en octubre de 2023. Israel ha rechazado categóricamente esta acusación.
La Comisión también condenó enérgicamente el presunto asesinato de tres periodistas palestinos en el centro de Gaza durante un ataque aéreo israelí el miércoles. “Cuando se mata a un periodista, significa que hay algo que ocultar”, declaró la comisionada Florence Mumba.
Preocupación por UNRWA y limitaciones financieras
La destrucción del cuartel general de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA) en Jerusalén Oriental ocupada también generó preocupación. Chris Sidoti, miembro de la Comisión, advirtió que Israel debe considerar cuidadosamente las consecuencias de rechazar el trabajo de UNRWA, destacando su papel fundamental en el apoyo a los palestinos durante décadas y su contribución a aliviar las obligaciones de Israel en materia de derechos humanos, incluyendo el derecho a la educación y a la salud.
Muralidhar señaló que las limitaciones financieras han impedido a la Comisión investigar el suministro de armas y la violencia de los colonos, a pesar de que esto forma parte de su mandato. “Debido a la escasez de fondos, no pudimos investigar en esas áreas”, explicó a los periodistas.
La Comisión, integrada por expertos independientes en derechos humanos que no reciben remuneración por su trabajo, planea investigar este año los ataques perpetrados por milicias armadas palestinas contra otros individuos en ambos territorios, reafirmando su independencia y su compromiso con la justicia.
