Las plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime, Disney Plus, Apple TV+ u HBO Max ofrecen una selección prácticamente ilimitada de películas y series, disponibles en cualquier momento y lugar. Sin embargo, esta abundancia de contenido parece estar generando una creciente sensación de saturación entre la Generación Z.
Muchos jóvenes experimentan lo que se denomina “fatiga de streaming”, una suerte de cansancio provocado por la sobreabundancia de opciones. El experto en comunicación Jens Vogelgesang, de la Universidad de Hohenheim, explica este fenómeno.
La Generación Z y la frustración con el streaming
Según Vogelgesang, esta situación se debe principalmente a los precios y la disponibilidad limitada de contenidos en las plataformas de streaming, tal y como declaró al SWR. Aquellos con intereses diversos o que buscan títulos específicos encuentran dificultades en un mercado cada vez más fragmentado.
El modelo de negocio de muchas plataformas también genera confusión entre los usuarios. Vogelgesang señala, como ejemplo, la compra de películas o series. “Cuando compro una película, en realidad no estoy comprando la película en sí, sino el derecho a usarla de forma permanente”.
No obstante, si la licencia del contenido expira y ya no está disponible en la plataforma, el usuario pierde acceso a él, a pesar de haberlo pagado previamente. Esta situación genera frustración y, en consecuencia, cancelaciones de suscripciones.
La Generación Z recurre más al libro, también por la estética
Para otra industria, el cambio en los hábitos de consumo de la Generación Z representa una oportunidad: el sector editorial. Los jóvenes están volviendo a leer libros. “Una portada atractiva en un móvil o tableta no es lo mismo que, por ejemplo, la portada de un vinilo”, afirma Vogelgesang.
Esta diferencia también radica en la estética: las películas, series o libros en formato digital no se pueden exhibir en una estantería. Esto implica perder una oportunidad para expresar la propia personalidad, según el experto. “Aquello que define a alguien culto o cinéfilo”, se diluye en el mundo digital.
