Un eclipse solar total no es solo un fenómeno visualmente impactante. Para el mundo animal, la repentina pérdida de luz en pleno día representa una verdadera “sorpresa” biológica. Recientemente, un equipo de investigadores aprovechó el eclipse solar total de abril de 2024 para analizar cómo reaccionó un ecosistema de praderas en Estados Unidos ante el cambio extremo de luz.
En lugar de observar directamente el comportamiento de los animales, los científicos de la Universidad Estatal de Ohio optaron por “escuchar”. Utilizando un método de monitoreo acústico pasivo, grabaron el paisaje sonoro natural en tres ubicaciones de Ohio: el Laboratorio de Aprendizaje de Praderas Larry R. Yoder, la Reserva Natural Tecumseh y el Parque Metropolitano Highbanks.
Reacciones Únicas de los Animales ante la Desaparición de la Luz
La investigación buscó determinar si las comunidades animales de las praderas, incluyendo aves, insectos y ranas, interpretarían el eclipse como el inicio de la noche y comenzarían sus rutinas nocturnas. Los resultados fueron más complejos de lo esperado.
Madison Von Deylen, autora principal del estudio y estudiante de doctorado en la Universidad Estatal de Ohio, explicó la importancia de este fenómeno para la ciencia.
“Los eclipses solares son eventos extraordinarios que nos permiten experimentar en un entorno natural sobre lo que podría significar una pérdida repentina de luz para los animales”, afirmó Von Deylen.
Añadió que tanto la exposición excesiva como la insuficiente a la luz pueden tener un impacto negativo en la fisiología animal, pero que aún existen pocos estudios que examinen experimentalmente los efectos de los eclipses.
La Actividad Sonora Aumentó, de hecho
Un hallazgo interesante de esta investigación fue que la actividad sonora general alcanzó su punto máximo durante el día del eclipse. En lugar de que el ambiente se volviera silencioso como durante la noche, algunos animales respondieron aumentando la intensidad de sus sonidos.
Se presume que esto se debe a que el eclipse trae consigo cambios en variables complejas, no solo en la luz, sino también en la temperatura y los patrones del viento. Este comportamiento también se vio influenciado por la temporada de apareamiento de las aves de las praderas, que estaba en su punto álgido, lo que ya había creado un ambiente acústico muy activo.
Un Nuevo Método para la Conservación
Esta investigación destaca por el uso del análisis del paisaje sonoro, una técnica relativamente nueva en la investigación de eclipses. Este método se considera más preciso y objetivo que las observaciones humanas limitadas.
“Estamos utilizando una técnica bastante nueva para lograr esto. El monitoreo acústico y el análisis del paisaje sonoro tienen grandes expectativas para rastrear los cambios en la composición del ecosistema a lo largo del tiempo”, explicó Von Deylen.
Aunque las conclusiones de este estudio son muy específicas para un contexto regional y estacional determinado, Von Deylen es optimista en que esto sentará las bases para estudios a gran escala en el futuro. El uso del sonido para rastrear las respuestas de los ecosistemas podría convertirse en una herramienta vital para monitorear los cambios en el mundo natural, especialmente en medio de las amenazas del cambio climático y la pérdida de hábitat.
La investigación ha sido publicada oficialmente en la revista Ethology Ecology & Evolution. (Earth/Z-2)
