Un masivo deslizamiento de tierra en Petacciato «divide» a Italia
Un extenso deslizamiento de tierra en la localidad de Petacciato, situada en la costa adriática de la región de Molise, al sur de Italia, ha provocado graves daños en infraestructuras críticas. La magnitud del evento ha llevado al gobierno en Roma a afirmar que el país ha quedado «fácticamente dividido en dos partes».
El fenómeno, que comenzó el martes por la mañana, se caracteriza por un movimiento lento pero masivo de la tierra hacia el mar, extendiéndose a lo largo de varios kilómetros. Las consecuencias han sido severas, afectando viviendas, vías ferroviarias y carreteras principales.
Colapso de infraestructuras y transporte
Entre las afectaciones más graves se encuentra el cierre temporal de un tramo de la autopista A14, el eje vial más importante que conecta el norte de Italia con el extremo sureste. De manera paralela, la línea ferroviaria que recorre la costa adriática también tuvo que ser suspendida.

A estas interrupciones se suma el cierre de una carretera estatal debido al colapso de un puente, provocado por intensas precipitaciones. Estas tres vías de comunicación fundamentales representan los principales accesos norte-sur de la zona, lo que justifica la declaración de las autoridades sobre la fragmentación del territorio.
Medidas de emergencia y evacuaciones
Fabio Ciciliano, jefe de la Protección Civil italiana, informó que aproximadamente 50 personas fueron evacuadas de la comunidad de Petacciato como medida de precaución. Según el funcionario, aunque la situación ha experimentado una ligera mejoría, se han mantenido estrictas medidas de seguridad. Ciciliano ha dado señales de tranquilidad respecto a la dinámica actual del deslizamiento, indicando que el movimiento se ha estabilizado.
Un fenómeno recurrente
La inestabilidad del terreno en esta zona de Molise no es un hecho aislado. Desde 1906, el municipio de Petacciato, que cuenta con unos 3.500 habitantes, ha registrado más de una docena de episodios de deslizamientos.
Rosa Marcucci, residente de la zona y de 75 años, explicó que el terreno tiende a permanecer inactivo durante periodos de 10 a 15 años antes de reactivarse. En esta ocasión, las fuertes lluvias registradas a principios de semana fueron el detonante que puso nuevamente en movimiento el terreno, provocando grietas en las carreteras y la deformación de las vías del tren.
