Los fármacos GLP-1, originalmente diseñados para el tratamiento de la diabetes tipo 2, han ganado popularidad como ayuda para la pérdida de peso. Sin embargo, esta creciente demanda ha revelado efectos secundarios inesperados que podrían impulsar la creación de nuevos productos de belleza. Según informes recientes, la pérdida de peso rápida asociada con estos medicamentos puede provocar una pérdida de volumen facial, lo que ha llevado a la industria cosmética a explorar soluciones para contrarrestar este efecto.
A pesar de su eficacia, algunos individuos están optando por no utilizar los GLP-1, incluso ante la presión social. Las razones varían, pero incluyen preocupaciones sobre los posibles efectos secundarios y una reflexión más profunda sobre la relación personal con el propio cuerpo y la alimentación.
Expertos en salud advierten sobre los peligros de enfocarse únicamente en la pérdida de peso a través de medicamentos, señalando que existen “siete pecados capitales” asociados con estos fármacos. Estos incluyen la simplificación excesiva de un problema complejo, la promesa de soluciones rápidas y la falta de atención a los factores emocionales y psicológicos que contribuyen al peso.
Además, se plantea la cuestión de si estos medicamentos abordan realmente la raíz del problema, que a menudo radica en una relación problemática con la imagen corporal y la alimentación. La experta Susie Orbach argumenta que la pérdida de peso inducida por fármacos no resuelve estos problemas subyacentes y puede incluso exacerbarlos.
