El uso generalizado de los nuevos medicamentos tipo GLP-1 para la pérdida de peso y la diabetes ofrece beneficios importantes, pero conlleva riesgos potenciales. Nuevos datos indican una posible asociación entre estos tratamientos y la aparición de problemas oculares raros, pero graves.
Los medicamentos tipo GLP-1 para la diabetes y la obesidad se promocionan y utilizan cada vez más, pero varios estudios destacan posibles efectos adversos preocupantes. Investigaciones recientes han llegado a la conclusión de que, tras estos tratamientos, incluso puede producirse la pérdida de visión.
Un nuevo estudio, realizado por investigadores de varias universidades de Canadá, analizó los datos sobre reacciones adversas notificadas a la Agencia Americana de Alimentos y Medicamentos (FDA) durante un período de 7 años, entre 2017 y 2024.
El análisis se centró en los casos de neuropatía óptica isquémica (NOI), una afección poco común que se produce cuando el flujo sanguíneo al nervio óptico se reduce y puede provocar una pérdida de visión repentina y, a veces, permanente, en personas tratadas con diferentes formas de semaglutida.
La semaglutida es el principio activo de varios medicamentos GLP-1 utilizados para la pérdida de peso y el control de la diabetes tipo 2, como Wegovy, Ozempic y Rybelsus. Estos medicamentos imitan la acción de la hormona GLP-1 (péptido 1 similar al glucagón), que reduce el apetito, ralentiza la digestión y ayuda a regular el azúcar en sangre.
Los investigadores compararon el número de casos de neuropatía óptica isquémica notificados en los usuarios de cada medicamento.
El análisis estadístico mostró que la probabilidad de notificar esta afección fue casi cinco veces mayor en los pacientes que utilizaban Wegovy en comparación con los tratados con Ozempic, según informa Science Alert. No se identificó una asociación clara entre Rybelsus y esta afección.
En total, de más de 30 millones de reacciones adversas incluidas en la base de datos de la FDA, se identificaron 28 casos de neuropatía óptica isquémica asociados a Wegovy y 47 casos asociados a Ozempic.
Aunque el número de casos notificados para Ozempic fue mayor, este medicamento se utiliza desde hace más tiempo. Tras ajustar factores como la edad y el sexo, la asociación siguió siendo más fuerte para Wegovy, con un riesgo 4,74 veces mayor en comparación con Ozempic, basándose en los casos notificados.
El estudio también destacó diferencias entre los sexos. Los hombres que utilizaban semaglutida tuvieron un riesgo aproximadamente tres veces mayor de notificar esta afección en comparación con las mujeres.
“Estos resultados amplían nuestro análisis global anterior y, si bien estudios anteriores solo identificaron una asociación específica con una determinada sustancia, este estudio proporciona por primera vez evidencia de que el riesgo de neuropatía óptica isquémica depende de la formulación y la dosis, siendo la asociación más fuerte la observada para Wegovy”, señalan los investigadores en un informe publicado por British Journal of Ophthalmology.
El mecanismo por el cual estos medicamentos podrían influir en el riesgo de pérdida de visión no fue analizado en este estudio.
Sin embargo, los investigadores creen que una explicación podría ser que las dosis más altas de semaglutida utilizadas en el caso de Wegovy podrían reducir la presión arterial, lo que podría afectar el flujo sanguíneo a los ojos. Esta hipótesis requiere, sin embargo, confirmación mediante estudios futuros.
