El gobierno británico ha manifestado su preocupación por la situación del mercado energético y se ha reunido con la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) para discutir específicamente los precios del combustible para calefacción y los combustibles para motor.
Según declaraciones de Ed Miliband, la CMA está analizando la situación detenidamente y se muestra dispuesta a intervenir. “No toleraremos prácticas desleales ni la especulación con los precios”, afirmó Miliband.
La CMA cuenta con la potestad de imponer multas a las empresas que infrinjan la ley. Miliband enfatizó que “sería completamente inaceptable que nadie se aproveche de esta crisis para estafar a la gente” y aseguró que defenderán los intereses de los consumidores para evitarlo.
El gobierno evaluará la necesidad de tomar medidas adicionales para apoyar a los hogares en función de la duración del conflicto actual, añadió Miliband. Recordó que el canciller ha demostrado anteriormente “voluntad de intervenir”, citando medidas adoptadas en el presupuesto de noviembre para aliviar las facturas energéticas, con fondos adicionales destinados a los hogares vulnerables.
Finalmente, Miliband confirmó que el impuesto sobre los combustibles, actualmente congelado, tiene previsto aumentar en septiembre, pero que esta medida está siendo revisada.
