La 83ª edición de los Golden Globes dejó momentos inolvidables, desde impactantes elecciones de moda hasta emotivos reencuentros y un beso que acaparó titulares.
Jennifer Lopez y Jennifer Lawrence fueron dos de las grandes protagonistas de la alfombra roja, apostando por la transparencia de manera diferente pero igualmente impactante. J.Lo deslumbró con un vestido vintage de Jean-Louis Scherrer en tul nude con bordados marrones y silueta sirena, mientras que Lawrence optó por un traje transparente de Givenchy adornado con delicadas flores y un escote pronunciado.
La nostalgia también tuvo su espacio con el reencuentro de Selena Gomez y Miley Cyrus, dos ex estrellas de Disney que compartieron un emotivo momento tras años sin coincidir. Ambas estaban nominadas – Miley por Mejor Canción Original con “Dream As One” de Avatar: Fuego y Cenizas, y Selena por Mejor Actriz en una serie–, pero el verdadero premio fue su reencuentro.
Leonardo DiCaprio, por su parte, demostró que su mayor apoyo es su madre, Irmelin Indenbirken, a quien llevó como invitada especial a la gala, dejando de lado a su novia, Vittoria Ceretti.
El romance también estuvo presente con el beso apasionado entre Kylie Jenner y Timothée Chalamet, que desató una ola de comentarios en redes sociales.
En un momento más ligero, Rose Byrne reveló una excusa curiosa para la ausencia de su esposo, Bobby Cannavale: estaba comprando un dragón barbudo para su hijo en una exposición de reptiles.
Finalmente, Julia Roberts recibió una cálida bienvenida tras cinco años de ausencia, con una ovación de pie al subir al escenario para presentar un premio, demostrando que sigue siendo una de las actrices más queridas de Hollywood.
